Haití - Alberto Lajo

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América Central
 
 
 
 

Haití ocupa el tercio occidental de La Española, isla que comparte con la República Dominicana. La población de Haití es de 10.303.698 habitantes de los cuales más de 50% de los habitantes son menores de 21 años y 36,5% menores de 15 años. La historia reciente de Haití se ha caracterizado por la inestabilidad política recurrente, el fatídico terremoto sufrido en 2010 y una grave crisis alimentaria (subida de los precios de los alimentos en un 80%), por lo que la tasa de desnutrición crónica se sitúa en torno al 25%, es decir, 1 de cada 4 personas sufre desnutrición crónica, siendo en algunos lugares de hasta el 32%.
Después del terremoto, que ocasiono incalculables daños y destrozó millones de hogares (aún hoy hay 600.000 personas viviendo en campamentos temporales), sólo el 40-45% de la población tiene acceso a agua potable y menos del 17% tiene acceso a servicios de saneamiento y, además, en los centros de salud hay muy poco agua potable por lo que hay un riesgo enorme de contraer enfermedades que se transmitan por el agua.

La esperanza de vida general al nacer es de 62 años y la tasa de mortalidad de 8.1‰ (la tasa de mortalidad materna es de 630 por 100.000 nacidos vivos).

Las principales causas de mortalidad son:

- Enfermedades transmisibles (VIH, malaria, cólera, tuberculosis, dengue, difteria, rabia humana, filariasis linfática …)
- Diabetes sacarina
- Enfermedades cardiovasculares (hipertensión)
- Desnutrición
- Enfermedades cerebrovasculares
- Neumopatías
- Tumores (entre los principales, de próstata y de mama)

El sistema de salud haitiano está organizado en torno a tres niveles de atención (atención primaria, hospitales departamentales y hospitales universitarios). Los establecimientos de salud de casi la mitad de Haití están concentrados en la zona metropolitana de Puerto Príncipe. La medicina tradicional desempeña un papel importante y constituye la primera instancia a la que recurre casi 80% de la población debido a su bajo costo y accesibilidad. La situación de la venta de medicamentos es precaria puesto que los precios no están fijados, algunos no están autorizados y no se necesita una receta médica. Después del terremoto y de la epidemia de cólera los recursos humanos sanitarios descendieron estrepitosamente y, en este tiempo, aún no ha habido contratación de más personal mientras que los casos clínicos aumentan.


Nuestra colaboración consistió en curaciones y entrega de medicación entre la población tras sufrir el devastador terremoto de 2010. Enseñamos a clorar aguas y hervir líquidos en la población, así como colaboramos en el enterramiento de cadáveres.


Para informarse de la situación en Asia y realizar donativos visiten  www.fundacionalbertolajo.com/


 
 
 
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